Cada vez que una nueva añada de cualquiera de nuestros vinos ve la luz es un día especial. El trabajo de muchos meses o incluso años, dedicado al cuidado y mimo de cada una de nuestras referencias se ve reflejado cuando descorchas esa botella y sin quererlo, una sonrisa se dibuja en tu cara y te llena de orgullo.

El turno le ha llegado a Malabrigo con la añada 2016, en la que la etiqueta ha sido actualizada dándole una imagen más moderna, pero conservando cada una de las cualidades que lo han convertido en uno de nuestros vinos estrella de Bodegas Cepa 21.

Encontramos un vino franco, de paso largo, con cuerpo y color que denotan su crianza. Aromaticamente es sublime, consiguiendo en poco tiempo evolucionar en la copa destapando aromas de la variedad Tempranillo con la que se elabora mezclada con fruta madura y muy bien ensamblado el conjunto con su crianza en barricas de roble francés.

Estamos ante un vinazo de pura cepa que hará las delicias de los amantes del buen vino.