El legado que hemos heredado es una joya, pero la mejor parte de él es la sensibilidad que tenemos en mi familia por nuestro entorno. Y por suerte, eso se une a que intentamos siempre rodearnos de personas que suman, y es el caso del Padre Ángel. Por todo ello, puedo decir orgulloso que un año más, la Fundación Emilio Moro sigue caminando al lado de Mensajeros de la Paz.

En 2020 además hemos querido redoblar nuestra apuesta por la solidaridad y, además de aportar nuestro granito de arena en los desayunos solidarios en la Iglesia de San Antón, nos unimos a otra de sus maravillosas iniciativas como es las Cenas Solidarias en los restaurantes Robin Hood. He tenido el placer de participar en la primera cena solidaria de este año y fue una experiencia fantástica.

Siempre hemos seguido de cerca todos los proyectos que ha desarrollado el Padre Ángel y no puedo más que felicitarle una y otra vez por el compromiso social que demuestra y la infinita bondad que reflejan todas y cada una de sus acciones. ¡Somos afortunados por poder aprender de él un año más!