Muchas veces viajamos lejos para descubrir nuevos rincones y nos olvidamos de las verdaderas joyas ocultas que tenemos cerca de nosotros. Hay lugares que merece la pena ver una y mil veces, instantáneas que nos roban el aliento y nos regalan paz durante unos instantes. Tenemos una fea costumbre que nos insta a alejarnos de nuestras ciudades para desconectar y disfrutar, pero realmente, no hace falta recorrernos cientos de kilómetros para hacerlo. Basta con pararse y ver qué tenemos alrededor de nosotros.

Mientras escribo estas palabras solo me puede venir a la cabeza un sitio: Bodegas Cepa 21. En pleno corazón de la Ribera del Duero, nuestra segunda casa nos regala unas vistas espectaculares. Si subimos a lo alto de nuestros viñedos, podemos observar el mar que crean todos juntos inundando el entorno. ¡Qué maravilla!

No solo las vistas merecen la pena en este lugar, sino que lo es todo: la arquitectura, los vinos, la terraza, las tapas…

Este año más que nunca debemos apostar por el turismo de interior, y por ello nosotros hemos reforzado e innovado en nuestras experiencias de enoturismo para que os enamoréis de Bodegas Cepa 21 y de la Ribera del Duero. Con cata en viñedo, paseo en bicicletas o tapas en la terraza con unas espectaculares vistas, queremos que os reencontréis con aquello que tenéis más cerca de vosotros y disfrutéis, de verdad, de un plan increíble. ¡Os esperamos!