Por fin ha llegado el mes de julio, aquel que hemos marcado en rojo en el calendario y el que se va a convertir en ese mes especial para volver a reencontrarnos con los nuestros y disfrutar, al aire libre, de todo lo que hemos echado de menos.

Con él han empezado las vacaciones de muchos de vosotros, la vuelta al pueblo y las escapadas a la playa, pero con una especial apuesta por el turismo nacional y de interior. Muchos de vosotros habéis optado por venir a visitarnos estos días, ¡y qué ganas teníamos de recibiros!

Como ya sabéis, con el inicio del mes decidimos abrir de nuevo las puertas de nuestras bodegas al enoturismo. La Ribera del Duero os echaba de menos, pero creedme, ¡nosotros también! Os hemos recibido con todo el cariño que guardábamos desde marzo.

Querido julio, qué ganas tenía de recibirte y poder brindar contigo.