Desde que comencé a moverme en el mundo del vino empecé a darme cuenta de que la comunicación era un factor clave para darse a conocer, para establecer una imagen de marca sólida, para acercarnos a nuestros consumidores. En Bodegas Emilio Moro siempre hemos apostado por la innovación, y ahora está dando la vuelta al mundo, pero ha sido la comunicación la herramienta clave para diferenciarnos. Porque cuando todos en el sector acudían a ferias comerciales, nosotros optamos por acercarnos a grandes eventos como galas o desfiles. Y poco a poco, fuimos creando una comunidad de personas que nos apoyan, que nos siguen allá donde vamos, que no dudan en recomendarnos siempre.

Todo esto se ha visto reconocido con el premio al CEO del año en comunicación e influencia otorgado por el Club CEO España. Me siento realmente orgulloso de todo lo construido, y agradezco que se premie la apuesta de las empresas por la innovación, por mirar al mundo desde otra perspectiva, y por ser valientes y arriesgar. Porque tomamos la decisión de apostar por ser disruptivos, por hacernos oír, y ahora sabemos que fue el camino adecuado. ¡Y qué camino! He disfrutado de cada acción, de cada evento y de cada reunión con los seguidores de la marca, que cada vez son más. Por ellos y por nosotros mismos, seguiremos comunicando y rompiendo los esquemas, apostando por ser disruptivos y siguiendo nuestra máxima: lo único imposible es aquello que no se intenta.