Estamos atravesando unos momentos en los que hemos tenido que parar y valorar el largo camino que hemos recorrido. Siempre he tenido muy claro que todo lo que hemos construido, a día de hoy, es gracias al aprendizaje que hemos adquirido con el paso de los años. Sin embargo, todos esos grandes consejos y lecciones no los podíamos haber recibido de nadie mejor que de ellos, nuestros mayores.

Ellos, que han dedicado toda una vida a trabajar y ahora les toca descansar y disfrutar de los suyos, pero no pueden salir de sus casas. A ellos les debemos todo lo que hemos aprendido hasta ahora, son quienes nos han enseñado a ver el lado bueno de las situaciones y sacarle partido a todo.

Y ante estos tiempos, no me olvido de nuestras raíces, de mi pueblo, el que nos ha visto nacer y crecer: Pesquera de Duero. Y lo que hace tan especial a este pueblo no es otra cosa que su historia, los pequeños pasos dados por la gente que con tanto esfuerzo y sacrificio lo sacó adelante, y que ahora se merecen lo mejor.

Hace unos días estuve con José Luis, el Alcalde de Pesquera de Duero, regalando nuestro libro “Si lo sabes escuchar, el vino te habla” a todos los mayores. Quise hacerles ver que son imprescindibles y que, igual que ellos nos han ayudado a lo largo de este tiempo, ahora nosotros se lo queremos devolver con este pequeño gesto.

Aunque ahora no les podamos ver día a día, y renieguen un poco de las videollamadas y de los teléfonos móviles, han dejado en nosotros una huella imposible de borrar. Por eso, aunque sea por un pequeño espacio de tiempo, por ellos, cambiamos el nombre de nuestro libro, porque tiene todo el sentido decir que «Si lo sabes escuchar, el vino te abraza».