5 razones por las que hacer enoturismo

Estoy seguro de que muchos no necesitáis ni una ni dos ni cinco razones para hacer enoturismo porque sois fieles amantes del vino y una de las cosas que más os gusta hacer es conocer bodegas, pero para quienes aún no os hayáis animado a disfrutar de una escapada de este tipo, hoy os dejo cinco razones por las que una experiencia turística en torno al vino es un plan perfecto.

Dormir entre viñedos

Dormir en plena naturaleza es uno de los grandes placeres de la vida, poder disfrutar de la esencia que hay tan particular en zonas como La Ribera del Duero, respirar aire puro y lograr desconectar del ajetreo diario al que estamos sometidos.

Disfrutar de tu pasión

Lógicamente si eres un amante de los vinos esta es tu experiencia turística. Combinar momentos de ocio, descanso y placer, descubrir nuevos vinos, conocer cómo se elaboran, dónde, cuáles son su características…

Contribuir al desarrollo rural y al turismo de interior

Hacer enoturismo ayuda a mejorar la situación de muchas zonas rurales que a lo largo del año se ven afectadas porque sus habitantes salen en busca de oportunidades de empleo. Apostar por este tipo de turismo es una buena manera de contribuir a la mejora de poblaciones que necesitan aumentar los puestos de trabajo y generar riqueza, para que sus jóvenes consideren un futuro sin necesidad de irse fuera.

Para ser feliz

El vino incrementa la felicidad. Existen estudios que afirman que el consumo de vino hace que nuestro cerebro genere endorfinas. Si consumes vino en cantidades moderadas estarás contribuyendo a tu propia felicidad, reducirás estrés y además contagiarás tu estado de ánimo a todo el que te rodee.

Practicar deporte

Porque si organizas una escapada de fin de semana enoturística te puedes plantear diferentes actividades aprovechando el entorno privilegiado que rodea a las bodegas. Organizar una ruta de trekking, una carrera entre viñas, alquilar quads si prefieres algo más cómodo y confortable.

Queridos amigos, si con estas razones os he conseguido convencer, aquí os espero, en Bodegas Emilio Moro y Bodegas Cepa 21, en pleno corazón de la Ribera del Duero para que descubráis el maravilloso mundo del vino.