¿Por qué visitar la Ribera del Duero?

La Ribera del Duero, la zona en la que nuestra Bodega está enclavada y una tierra conocida por miles de personas amantes de los vinos de todo el mundo. Pero seguro que muchos solo conocéis la parte más técnica de este concepto que engloba mucho más que buenos vinos.

Por eso hoy quiero dedicar el post a nuestra Denominación de Origen y al lugar que da vida y sello a nuestros vinos, conocido en el sector como la Milla de Oro y a contaros curiosidades y detalles que van más allá de sus vinos, para que descubráis una tierra llena de riqueza y con muchas posibilidades y así, cuando decidáis venir a visitarnos, aprovechéis el viaje y os programéis una completa ruta enoturística.

La Denominación de Origen Ribera del Duero, está enclavada en la meseta norte y en la confluencia de cuatro provincias integradas en la Comunidad Autónoma de Castilla y León. Hay que destacar que es la Denominación de Origen con más altitud de España, entre los 750 y los 1.000 metros.

Si nos remontamos 2.500 años encontramos la primera referencia vinícola de la zona: en el yacimiento vacceo de Pintia, en el término de Padilla de Duero, pedanía de Peñafiel, se identificó la presencia de residuos de vino, que confirma que ya entonces se conocía y se consumía, al menos en cantidades suficientemente significativas.

La Ribera lleva el apellido del segundo río más largo de España: el Duero. Tal honor no podía ser de otra manera, siendo el río el eje que vertebra el territorio y siendo determinante históricamente para el desarrollo de esta región.

El nombre de la uva Tempranillo procede del estado de su maduración: El punto óptimo de maduración de este tipo de uva llega tempranillo. Por las condiciones climáticas de las zonas en las que se cultiva, ese punto se alcanza antes que en el caso de otras variedades nacionales.

Monumentos como el castillo de Peñafiel o el Monasterio de Santa María de la Vid son paradas obligadas en función de la zona por la que programes la ruta.

Y por supuesto la gastronomía, que va siempre de la mano del vino. Uno de los platos principales es el cordero lechal (lechazo) pero sin duda, si sois de buen comer, tenéis un amplio recetario en mi querida tierra: embutido como la morcilla y el chorizo, el queso, la sopa castellana… Y dulces como los hojaldres o las yemas que, acompañados de nuestros vinos, tanto de Bodegas Emilio Moro como Bodegas Cepa 21, harán de vuestra visita una experiencia inolvidable.

¡Os espero!