Han pasado dos meses desde que pensábamos que iban a ser tan solo dos semanas. Han pasado dos meses y seguimos echando de menos a todos aquellos que tenemos lejos durante estos días. Pero han pasado dos meses y hay rutinas que, a día de hoy, ya se han vuelto cotidianas.

Al principio mirábamos con recelo las videollamadas y la idea de estar todo el día conectados mediante el teléfono. Hoy podemos decir que ya es algo habitual: desde todas aquellas quedadas para brindar con nuestros amigos, hasta las llamadas de última hora con nuestros seres queridos preguntándonos qué tal nos ha ido el día.

Aunque sigamos lejos de nuestros seres queridos, seguimos sintiéndoles cerca con todas y cada una de las interacciones que hacemos con ellos. WhatsApp, Instragram o Facebook se han convertido en nuestros aliados durante estas semanas.

Al igual que me he comunicado con mis familiares, también lo he hecho con mis amigos. Con mis tres pasiones por bandera, muchos de vosotros habéis sido testigos de todos y cada uno de los encuentros.

Vino, arte y amistades: mi tridente especial al que le he rendido un gran homenaje estos días con todos y cada uno de los directos que he realizado por Instagram. Y vosotros, que no me falláis nunca, habéis estado presentes en muchos de ellos.

Aunque haya momentos en los que sintamos muy lejos esa cita en la que podamos reencontrarnos con nuestros seres queridos, cada día estamos más cerca de poder fundirnos en un eterno abrazo con todos ellos. Tengamos paciencia, lo bueno está por llegar y unidos somos más fuertes. Mientras, perpetuemos la nueva costumbre de relacionarnos por redes sociales con todos ellos.