Como dice la canción de Jorge Negrete, México lindo y querido.

Siempre es un placer estar en tierras mexicanas. Por su gastronomía, por sus atardeceres, por su música… pero sobre todo por su gente.

Estos días de verano estoy a este lado del Atlántico tomándome un descanso y compartiendo mi pasión por el vino. Una de las cosas que más me llena es llegar a un país que está a más de 9.000 Km y sentirte como en casa, rodeándome de amigos tan diferentes y a la vez tan iguales, compartiendo la misma pasión por el vino.

Cuando descorcho una botella de nuestra bodega y la comparto con toda esta gente, es en ese momento cuando pienso que realmente todo el esfuerzo ha merecido la pena.

¡Viva México!