Llevamos toda la vida trabajando duro en el sector bodeguero y en el sector gastronómico, pero nunca se ha logrado comprender que estos mundos no deben caminar por separado. Ahora, cada vez somos más los que tenemos la certeza de que unidos somos mucho más fuertes.

Mi amigo Martín Berasategui, a parte de ser un profesional envidiable, es una persona con una extraordinaria calidad humana y una inteligencia y valentía que le han impulsado a ser un pionero en su generación. Él, gran conocedor de un negocio que aprendió desde su juventud, no entiende un plato sin un buen vino, y sabe de la importancia de caminar al lado de las bodegas para enriquecerse mutuamente.

En el sector vinícola hemos evolucionado mucho en poco tiempo ayudándonos de la innovación sin olvidar nuestras raíces. Es por ello por lo que ahora más que nunca, un gran vino tiene la habilidad de ponerse a la altura de un gran plato.

Porque el mundo de la cocina y el vino están llamados a estar unidos, no dudamos en trazar puentes con genios como Martín, que siempre ha sabido valorarnos y considerar al vino como una auténtica joya gastronómica.

¡Ojalá todos sigan tu ejemplo, amigo!