Afrontamos la vendimia 2020 con una sonrisa en la cara ya que la actitud es fundamental para llevar a buen puerto todos desafíos de la vida.

La recogida de la uva comenzó unos días tarde ya que el tiempo, del que dependemos durante todo el año para ser el que marque las características de la cosecha, no acompañó. Unas lluvias tardías nos hacían retrasar el inicio de la vendimia. Tuvimos que esperar después un par de días más hasta que la planta que después de una temporada larga de sequía había absorbido toda la humedad y necesitábamos que asimilase ese exceso de humedad recogida para que la uva estuviera en las mejores condiciones. Y por fin comenzó lo que marca el fin de una añada y el comienzo de otra.

Queda todavía un largo camino por recorrer para que termine la recogida de la uva pero la sonrisa en la cara no es negociable y estamos convencidos de que el año 2020 va a ser único.