Poco a poco vuelve la normalidad a nuestras vidas. En el ámbito personal, vuelven los reencuentros, y en el laboral, vuelven los eventos. Aunque muchos de ellos son virtuales, otros han vuelto a ser presenciales adaptándose a los nuevos tiempos y respetando todas las medidas de seguridad necesarias para que nadie corra ningún tipo de riesgo.

Esta semana he tenido la oportunidad de vivir algunos de los momentos más emocionantes en mi vida profesional y, sobre todo, personal.

El pasado miércoles asistí a la Parroquia San Antón, junto con el Padre Ángel, para conocer al presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli. Con motivo de su visita a Madrid para participar en el homenaje a las víctimas del Covid-19, tuvimos el placer de compartir una agradable jornada y charlar sobre la situación actual.

Además, el viernes, sin casi descanso, pasé de un evento vitual a un evento presencial. Tuve la oportunidad de charlar en streaming con varios miembros del Club CEO en su famosa cita “El primer café del viernes con…”. ¡Una iniciativa muy interesante y cercana!

Poco después de este evento celebramos, en el hall de Bodegas Cepa 21, el Programa de Intraemprendimiento de Bodegas Emilio Moro y Bodegas Cepa 21. Una iniciativa orientada a potenciar el talento interno de nuestra bodega algunos de nuestros colaboradores nos presentaron los retos a los que se enfrentan día a día. Tres de ellos han resultado ganadores, y nos pudieron explicar, de la mano de las startups con las que han estado trabajando y en qué consistía cada proyecto en profundidad. Además, conocimos uno pionero en el mundo vitivinícola: y es que seremos la primera bodega que utilice la tecnología Blockchain en su cadena de producción.

La innovación se ha convertido en uno de los pilares fundamentales de nuestras bodegas, pero sin el potencial de cada uno de nuestros colaboradores, muchas de estas ideas caerían en saco roto. Como bien decía una de las ganadoras “estas ideas son únicas y hay que ponerlas en orden para seguir creciendo”.