La fotografía que hoy os muestro es la más emblemática que tenemos en la bodega y es la que da la bienvenida a todo el que nos visita y, también, con la que se despiden aquellos que disfrutan de alguno de los tours de bodegas Emilio Moro.

La imagen data del año 1938, en plena Guerra Civil y en ella podemos ver a mi abuelo, a mi padre, una hermana de mi padre y a la hija de la que era la maestra de Pesquera de Duero. Todos ellos se encuentran vendimiando de manera tradicional.

Lo cierto es que esta fotografía lo representa todo, tanto para mí, como para mis hermanos y para la ya cuarta generación de la familia. Representa la historia y, en definitiva, nuestra razón de ser.

Son tres generaciones a través de las cuales se ha ido transmitiendo la pasión por el mundo del vino, mi abuelo se lo transmitió a mi padre y mi padre nos lo transmitió a todos nosotros.

Yo siempre digo que la verdadera universidad de la vida es aquella que nos inculca el cariño y el conocimiento por algo, en este caso mi padre me transmitió ese cariño por el mundo del vino desde pequeño, cuando íbamos juntos al viñedo a trasegar… Recuerdos que son verdaderas esporas que se han impregnado en mi piel y en la de todas las generaciones presentes en la Bodega para que sintiéramos ese amor, esa pasión y ese lazo de unión tan profundo que tenemos por el vino actualmente.

Por eso hemos colocado esta fotografía en la entrada de la bodega, para, cada mañana, recordar que esta imagen es ejemplo de responsabilidad, de trabajo, de esfuerzo y de sacrificio; un sector como es el de los vinos que nos apasiona y del cual nos sentimos profundamente orgullosos de poder representar.

The most emblematic image of the winery and our example of work and sacrifice

This picture that I am showing you today is the most emblematic one that we have at the winery. This image welcomes all our visitors as well as those who enjoy our Tours at the Bodegas Emilio Moro.

The picture was taken in the year 1938, during the time of the Spanish Civil war. It shows my grandfather, my father, one of the sisters of my father and a son of the teacher of Pesquera de Duero, harvesting in the traditional way.

For me, my brothers and sisters as well as for the fourth generation, this picture represents everything that we stand for, our history and the reason of being.

For three generations, this passion for winemaking has been transmitted, from my grandfather to my father, to my brother and sisters and myself, just like we have transmitted that passion to our children.

I always say that the true study of life was the affection and knowledge that my father transmitted to us when we went together to the vineyards, to spend time together…
Those memories are true spores that have been imprinted in my skin and in that of all the generations present in the winery, so that we now feel that love, that passion and that bond of union for each other and for the wine.

That is why we have placed this photograph at the entrance of the winery, to remind us every morning that this image is an example of responsibility, work, effort and sacrifice; working in a business such as that of the wines, that we are passionate about and that we are deeply proud to be able to represent.