Aristóteles, sabio donde los haya, diferenciaba en el ser humano entre temperamento y carácter. Mientras que éste último se puede moldear, decía, el temperamento es innato. Toda la vida con él. Y en mi caso, así ha sido.

Con 14 años puse mi temperamento al servicio del fútbol y, de muestra, esta foto. Era el año 1972 y gozaba siendo el delantero de mi querido Pesquera de Duero. Eso sí, siempre que el trabajo en Bodega lo permitía y no había que ayudar a limpiar las cubas o a embotellar. Habréis visto amigos que soy el único vestido de calle. Mi temperamento de juventud me llevó expulsado al banquillo en numerosas ocasiones pero, con los años, mucho trabajo y constancia, también nos ha ayudado a situarnos en la primera división. 

José Moro: In depth

Aristoteles, a wise man, liked to differentiate between temperament and carácter. Whereas the last one can be molded, temperament is something you are born with. It is what it is for the rest of your life. At least in my case.

When I was 14 years old I put my temperament to the test during my football classes, and the result is depicted in this photo. It was 1972 and my position was striker of my dear Pesquera de Duero Team. I played whenever I had the occasion and my father didn’t ask me to clean the barrels or help with bottling. You probably noticed, dear friends, I’m the only one not wearing a football uniform. My temperament had me sitting on the bench in numerous occasions, but, with time, work and constancy, it has also helped us to play in the first division.