A lo largo de la vida te cruzas con muchas personas, algunas únicamente de paso, otras son importantes en determinadas etapas, pero luego pasan a formar parte del recuerdo y otras perduran y se mantienen a tu lado, pase lo que pase, al margen de lo que el destino nos depare. En este grupo, el más pequeño de todos, se encuentra José Luis, mi gran amigo José Luis, mucho más que el alcalde de nuestro Pueblo, Pesquera de Duero, mucho más que un amigo, compañero de trabajo y compañero de batalla.

José Luis lleva a mi lado toda la vida, es el primer empleado que ha tenido Bodegas Emilio Moro, trabajaba codo con codo con mi padre y, los fines de semana, mi hermano Javi y yo nos uníamos a ellos para ayudarles tanto con las labores del viñedo, como en tareas de etiquetado, embotellado…

Sin duda, él es un ejemplo de ilusión, de constancia, de lucha y, por supuesto, de fidelidad, tanto a nivel profesional como personal.

José Luis y yo somos quintos, hemos vivido juntos innumerables vendimias, fiestas populares, momentos buenos, momentos complicados… Hemos pasado por muchas cosas a lo largo de todos estos años y hoy he sentido que tenía que dedicarle unas líneas en el blog, que debía utilizar este canal para expresar lo importantes que son las personas que nos acompañan en nuestro día a día y que, a veces, por el ritmo de vida que llevamos, no nos paramos un momento a darnos cuenta de su relevancia y cómo, sin darse ni cuenta, determinan nuestras acciones. Gracias José Luis por estar siempre a mi lado, en primera persona y al lado de la gran familia que es Emilio Moro.

José Luis, companion and friend

Throughout life you cross path with many people, some just pass, others are important in some stages, but then become part of the memory, and others endure and remain on your side, whatever happens, regardless of what fate will come to us. In this last group, the smallest of them all, is José Luis, my great friend, much more than just the mayor of our town, Pesquera de Duero, much more than a friend, co-worker and battle partner.

José Luis has been with me all his life, he was the first employee of the Bodegas Emilio Moro, he worked side by side with my father and on the weekends, my brother Javi and I joined them to help them with their work in the vineyards, as well as with tasks like labeling, bottling …

Undoubtedly, he is a great example of illusion, consistency, struggle and, of course, fidelity, both professionally and personally.