Cambiamos de aires esta semana, nos movemos de Pesquera de Duero a New York y aunque no es mi primera visita a la gran manzana siempre es un lugar al que me hace mucha ilusión volver, además esta vez hay que tener en cuenta que nos espera un nuevo proyecto muy interesante. Esta ciudad consigue atraparte con su ritmo frenético y con la variedad multicultural de sus habitantes.

Después de un largo viaje, de muchas horas de trabajo y de muchas horas de entrevistas con periodistas os puedo decir que estoy muy contento de como avanza todo. De momento solo os puedo dejar unas pequeñas pinceladas de este trabajo, y nunca mejor dicho. Junto a mi buen amigo Domingo Zapata estamos haciendo un proyecto donde se juntan la cultura, el arte y Bodegas Emilio Moro, con el fin de reforzar la marca en el mercado estadounidense.

Se que no es mucho y quizá os esté dejando con la miel en los labios, pero todavía no os puedo adelantar mucho más. Eso sí, os puedo asegurar que merecerá la pena la espera y que muy pronto lo veréis finalizado.