Hay muchos momentos en la vida para celebrar y disfrutar, en definitiva; muchas ocasiones que acompañar con un buen vino. A veces surgen dudas sobre cómo y dónde conservar nuestras botellas. Suelen almacenarse en un armario o en una despensa, pero no siempre se cumplen todos los requisitos para su conservación. Una vez abiertas, se pone el corcho y se guarda, pero no de la forma correcta ¿Qué hacemos cuando una botella entra en casa? ¿Todos los vinos se pueden conservar una vez abiertos? ¿Cuánto aguanta un vino abierto en buenas condiciones? ¿Se debe refrigerar el vino o no? ¿con el mismo corcho de la botella o con otro? ¿Dura lo mismo un vino joven, que un crianza o un reserva? ¿Un blanco que un tinto?

Secretos de bodeguero

En este post quiero despejaros todas estas dudas, confesar mis conocimientos de bodeguero para que todos sepáis conservar vuestros vinos en perfectas condiciones y podáis disfrutar de ellos en todo su esplendor, como lo hago yo. Principalmente y lo más importante que debemos conocer es cómo conservar las botellas antes de descorcharlas y después, cuando ya las hemos empezado.

Para conservar el vino en perfecto estado antes de descorcharlo deberíamos guardar nuestras botellas en lugares con la menor cantidad de luz posible, con una humedad superior al 60% y con una temperatura entre 12 Cº y 18 Cº. De esta manera el vino mantendrá todas sus propiedades y su óptimo estado para cuando vayamos a tomarlo.

En cuanto al tiempo de guarda o almacenamiento, también depende del tipo vino. Hay vinos elaborados con vista a ser consumidos en dos años y otros que se elaboran para que se mantengan en perfecto estado mucho más tiempo. Esto depende de la materia prima: unas uvas resisten más y otras menos. Lo que es cierto, es que un vino es eterno. Se puede mantener en mejores o peores condiciones, pero un vino nunca se destruye.

En el siguiente gráfico podemos ver cómo, dependiendo del tipo de uva, el vino tiene una crianza o un tiempo en barrica distinto y esto nos da diferentes vinos, unos más jóvenes u otros con más tiempo en barrica y una crianza más larga. Los vinos jóvenes como, por ejemplo, nuestro Finca Resalso, está menos tiempo en barrica y embotellado antes de salir al mercado, entonces su punto óptimo de consumo y declive son más cortos porque este tipo de uva tiene menos durabilidad. Emilio Moro está en barrrica y embotellado más tiempo antes de ponerlo en venta, es una uva de mayor durabilidad y tiene un punto óptimo de consumo más largo y un declive más prolongado. Y Malleolus tendría un punto óptimo de consumo todavía más prolongado al igual que su declive.

Una vez descorchada la botella, hay dos condicionantes principales a la hora de conocer la durabilidad y la conservación del vino: Según la variedad de uva de la que está compuesto el vino y según su elaboración.

 

Diferentes elaboraciones, distintas conservaciones

Según la elaboración, y ya una vez abiertos, los vinos jóvenes son los que podemos conservar porque tienen unas mejores características de conservación. Por otro lado, los crianza, reserva y gran reserva, deben consumirse en el momento y no se deben conservar para otras ocasiones. Por ejemplo, nuestro Finca Resalso, Hito tinto e Hito rosado, que son vinos jóvenes, podemos conservarlo refrigerado durante tres días mantenido toda su frescura y condiciones en perfecto estado. Son vinos con menos oxidación, lo que permite esta durabilidad y conservación. Respecto al corcho, podemos utilizar el mismo dela botella o un vaciador de aire, son unos tapones que además permiten retirar el aire de la botella.

Por otra parte, Emilio Moro, Malleolus, Sanchomartín, Valderramiro, Cepa 21 o Malabrigo deben consumirse en el momento de apertura, ya que son vinos más delicados y, si los guardamos ya una vez abiertos, perderían parte de su potencial y calidad.

Según el tipo de uva, encontramos mayor durabilidad y conservación en una uva tinta que en una uva blanca. En la uva tinta tenemos mayor cantidad de antioxidantes, por ejemplo, un tempranillo, como son nuestros vinos de uva tempranillo, aguantarán más que un verdejo, por ejemplo.