No hay añada que no me emocione presentar, y es que desde que comenzamos a comercializar vino, han pasado por mis manos botellas y botellas, y todas ellas con una historia que contar. Clon de la Familia 2014 tiene la suya propia, ya que su año fue especialmente lluvioso y de elevadas temperaturas en primavera, lo que favoreció el desarrollo de vid. A esto se unió una escasez de lluvias en verano y con temperaturas extraordinariamente altas, pero se contrarrestaron con noches frescas, favoreciendo la madurez aromática de la uva.

Se trata de la cuarta añada en salir al mercado de este vino tan representativo del legado de nuestra familia, porque el Clon está pensado para disfrutarse de principio a fin, para ser un capricho al paladar. Es por ello que únicamente sacamos añada en caso de que la cosecha haya sido especialmente espectacular. Y está os aseguro que lo ha sido.

Con este Clon de la Familia 2014 hemos sabido sacar lo mejor de nuestros suelos y lo hemos convertido en un vino con carácter, intenso y equilibrado. Además de ser único y singular, tiene una última bondad que lo hace aún más especial, y es que, como ha sucedido en todas las añadas anteriores, todos los fondos recaudados con su venta se destinan a financiar los proyectos de la Fundación Emilio Moro. ¡Toda una joya!