Aún recuerdo el gran aplauso que recibí en Washington en 2001 después de mi primera presentación en inglés. La gente nota el esfuerzo y lo reconoce. Yo soy de esa generación de personas que tuvo que internacionalizar sus productos y no hablaba inglés. Me propuse aprender este idioma para poder presentar los vinos en el mundo, y me siento muy orgulloso al poder decir que lo he conseguido. La cuestión es que no debo dejarlo, para seguir manteniendo el nivel tengo que seguir estudiándolo cada día… Un poco.

Learning English at 50

The applause I received in Washington DC right after my first presentation in English in 2001 still echoes in my mind. People realize when you’re trying, and they acknowledge it. I am one of those people in the generation that had to internationalize their products and didn’t speak a word of English. I committed myself to learning in order to be able to show my wines to the world, and I feel really proud when I say: I did it. The thing is… I can’t stop now, to maintain my level I have to keep going, keep studying… A little every day.