Cada viaje es una cita muy señalada para mí, pero tengo que admitir que siempre espero con especial ilusión el que hago con la Fundación Emilio Moro en México y Colombia.

Tras tres fases en las que hemos visto crecer un proyecto maravilloso como es “Agua Segura en Escuelas”, este cuarto año hemos vuelto para hacerlo más grande aún, y es que ya son 130 colegios los que cuentan con una seguridad sanitaria en el agua que consumen.

Este proyecto, en colaboración con la organización civil mexicana Cántaro Azul surge de necesidad de fortalecer los servicios de higiene, agua y saneamiento de miles de escuelas en México y reducir así las enfermedades que ocasiona el consumo de agua no corriente. Las acciones se basan en instalar infraestructuras que garanticen el agua segura abasteciéndose del agua de lluvia, así como distribuir kits de aseo personal y dar formación sobre ambientes saludables.

No es lo mismo ver de lejos la injusticia y la desigualdad, que vivirla de cerca, y eso me marcó desde un principio y me impulso con más fuerza a potenciar la responsabilidad social de Bodegas Emilio Moro en un país donde queremos revertir todo el cariño y aceptación que muestran los consumidores sobre nuestros vinos.

Porque como decimos siempre en la Fundación Emilio Moro, “el vino ayuda al agua”, no hay mayor satisfacción que apoyar y apostar por compartir los recursos.