Muchos me comentáis que cuando salís a comer o a cenar fuera elegís un vino de la carta y confiáis en el sumiller que os lo presenta y sirve. Es probable que el vino esté a una temperatura adecuada para ser consumido, pero si no es el caso, no tengáis miedo de ser meticulosos y exigentes. De igual manera que exigimos que nuestra carne esté en su punto, que un plato caliente esté a una temperatura adecuada para disfrutarlo, sin que nos queme pero sin que se haya enfriado… Con el vino ocurre lo mismo, puede pasar que en alguna ocasión os sirvan el vino y no cumpla con vuestras expectativas. Esto puede ser porque la temperatura no es la adecuada, pero no os preocupéis porque es algo que tiene solución.

En el siguiente vídeo os cuento cómo gestionar este tipo de situaciones en los restaurantes para que podáis consumir un vino, como por ejemplo Emilio Moro, a su temperatura ideal, 16ºC, una temperatura en la cual nos pueda mostrar todas sus características organolépticas aromáticas y en boca.